lunes, 14 de mayo de 2012
domingo, 6 de mayo de 2012
PP dice que no gobierna para
los que "hacen algaradas"
Cospedal llama "cínicos y demagogos" a los socialistas, a los que acusa de querer que España "se hunda" para sacar "tajada política"
Mayor delicadeza no cabe esperar en una pancarta de “algarada” madrileña. A eso corresponde la Cospedal con una buena dosis de desprecio, en sus frases lapidarias y propias de una dictadura, celosa de su “tajada política”, que parece se le está pudriendo en el frigorífico. Ahora resulta, por otra parte, que los procedimientos, que el PP usó en abundancia contra el Psoe, no son legítimos contra ellos.
miércoles, 25 de abril de 2012
lunes, 16 de abril de 2012
de repúblicas y monarquías
III República
Hay que tener cuidado con esto de la imagen de la familia real, que a poco que se convierten en la vergüenza de España, parece que justifican el advenimiento de la III República.
Soy republicano porque no puedo entender como un pueblo que se dice así mismo democrático, tiene como máximo representante del estado, a alguien que lo es sin el plebiscito de las urnas. Durante años la izquierda blandita nos ha intentado convencer de que aunque nuestro corazón era republicano, había que reconocer lo bueno que Juan Carlos había sido para la democracia. Hasta acuñaron el término juancarlista para los monárquicos conversos que gozaban con este sistema de representación genética que nos acerca más a la época medieval que a un estado moderno. No soy republicano porque nuestra familia real sea un nido de malas costumbres, ni porque el rey tenga una querida y no viva con su mujer, ni porque los yernos roben o se droguen o dejen a sus hijos armas de fuego con las que se disparan en los pies, ni por lo que cuestan, ni por lo que piensan, ni porque fueran quienes son gracias a un dictador sanguinario. Soy republicano porque no entiendo que nadie dirija el destino de mi nación o la represente, o pueda decidir sobre mí, sin que yo lo haya podido votar. Soy republicano porque creo que nadie debe estar fuera del alcance de la ley ni de los tribunales, soy republicano, porque no puedo entender que sobrevivan instituciones caducas en un estado moderno.
El rey de España se ha partido la cadera matando elefantes en un país que ni lo es, gastando nuestro dinero o quizá peor, invitado por alguien que seguramente quería algo, mientras cerca de 6 millones de personas están sin trabajo en un país que ve cómo cada día su gobierno mete la pata en una espiral de improvisación y cabezonería ideológica desastrosa. El rey de España estaba dándose el gusto de matar a un animal incomparable, insustituible, en grave peligro de extinción, porque tiene gustos medievales. El rey de España tiene la cara dura de salir una vez al año en mi televisión para decirme mentiras con cara seria para que parezcan verdades y yo lo único que quiero es que ese rey se vaya de este país y no vuelva. Ni él ni ninguno otro.
Francisco Molinero http://www.pacoaldia.com/2012/04/16/iii-republica/
sábado, 31 de marzo de 2012
Notas sobre la economía de España
UNA DE LAS CAUSAS DE LA
FALTA ESTRUCTURAL DE
PUESTOS DE TRABAJO
Una de las principales causas de esta falta estructural depuestos de trabajo en España es el escaso desarrollo del sector público y, muy en particular, de los servicios públicos del Estado del Bienestar, tales como sanidad, educación, servicios sociales, escuelas de infancia, servicios de ayuda a las personas con dependencia, vivienda social y otros servicios. Si España, que en estos momentos tiene un 9 por ciento de su población empleada en estos servicios, tuviera el porcentaje que tiene Suecia (25 por ciento), tendría como poco 5 millones de puestos de trabajo más de los que tiene ahora, cifra que es superior, por cierto, al número de desempleados actual, lo que significa que el desempleo no existiría en España.
“Hay alternativas” Vicenç Navarro, Alberto Garzón, Juan Torres
lunes, 26 de marzo de 2012
domingo, 25 de marzo de 2012
Ha muerto Antonio Tabucchi
GUÍA PARA
PERIODISTAS
Mi homenaje lleno de fervor hacia el autor de "Sostiene Pereira", libro guía y soporte ideológico para muchos de mi profesión que, a lo largo de su trabajo han podido encontrar un reajuste de su ideario, nuevas razones de supervivencia, en ese fabulosa historia de un periodista viejo que, no demasiado tarde, cambia su estilo, sale de la vergonzosa historia reciente de su país y marcha por la ruta que le marca su yo hegemónico, que ha asumido el dominio de la confederación de sus almas.

